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sábado, 9 de octubre de 2021

Josep Maria Forn, un cineasta comprometido

 


El director, productor, guionista y actor Josep Maria Forn falleció el pasado 4 de octubre de 2021 a la edad de 93 años. Nacido en Barcelona en 1928, Forn ha desarrollado una larga trayectoria en el mundo del cine, realizando labores de director, productor, guionista y actor. Ocupó la Dirección General de Cinematografía de la Generalitat (1987-88), recibió la Creu de Sant Jordi (2001) y el Gaudí de Honor (2010).

Josep Maria Forn inició su carrera como meritorio de dirección, 'script' y ayudante de dirección en producciones de finales de los años 40 de la productora Emisora Films, la empresa fundada por Ignacio F. Iquino. Empezó con el cortometraje Gaudí (1954), el primer largometraje que dirigió fue “Yo maté” (1957) y el mismo año dirigió la comedia “La rana verde”. Escribió varios guiones para otros directores, como “Un tesoro en el cielo” (1956, Miguel Iglesias); “Cara de goma” (1957, José Buchs) e “Historias de la Feria”, (1957, Francisco Rovira y Beleta).

En 1958 adquirió la propiedad de la productora PC Teide, fundada seis años atrás por José Ángel Ezcurra y alternó coproducciones internacionales con títulos dirigidos por él mismo como “Muerte al amanecer” (1959); “La vida privada de Fulano de Tal” (1960); “Los culpables” (1962) y “La barca sin pescador” (1964). Una de sus películas más recordadas es ‘La piel quemada’ (1967), un crudo retrato de la migración en Catalunya en los años 60 procedente de las zonas más pobres de España.

Su película “La respuesta” (1968-69) fue prohibida por la censura hasta el 1976 y la versión catalana no se pudo estrenar hasta 1984.

Se le considera uno de los principales reactivadores del cine catalán durante la Transición española. En 1979 dirigió ‘Companys, procès a Catalunya’ (1979), biografía del presidente de la Generalitat; y fue productor de “La ciutat cremada” (1975-76) de Antoni Ribas y “Ocaña, retrat intermitent” (1978), de Ventura Pons. Fue miembro fundador del Institut del Cinema Català, que presidió durante los períodos 1976-78 y 1982-86, desde donde impulsó la producción de cortometrajes y noticiarios. En 1991 dirigió la comedia ¿Lo sabe el ministro?'. Y entre 1994 y 1996 presidió el Colegio de Directores de Cine de Cataluña. Sus últimos trabajos son “El coronel Macià” (2006) y la película documental “El somni català”.

Josep Maria Forn y Josep M. Queraltó, dos buenos amigos 

Josep Maria Forn y Josep M. Queraltó con sus respetivas esposas. Ambos son miembros del Comité de Honor del festival de la Imagen Festimatge de Calella

domingo, 16 de junio de 2013

El mundo del coleccionismo cinematográfico pierde a uno de sus referentes: Tomàs Mallol


Premios Gent de Cinema 2011

Josep M. Queraltó y demás patrones fundadores de la Fundación Aula de Cine Colección Josep M. Queraltó lamentan la triste pérdida del reconocido coleccionista de cine Tomàs Mallol, producida hoy en Girona a la edad de 89 años.
Publicista y cineasta amateur, Mallol reunió a lo largo de los años una importante colección de objetos cinematográficos, principalmente pre-cine, que fue adquirida por el Ayuntamiento de Girona en la década de los 90, siendo alcalde Joaquim Nadal, y que sirvió de base para la creación del Museo de Cine de Girona inaugurado en 1997. 
Tomàs Mallol, oriundo de Sant Pere Pescador (Girona), era miembro de honor de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España desde 1998, y recibió la Creu de Sant Jordi en el 2001.
En 1956, realizó su primera película, “El pastor de Can Sopa”. La primera y única incursión en el cine profesional como director de fotografía fue en la coproducción italoespañola "Su propio destino". En 1968, fundó la Unió de Cineastes Amateurs de Barcelona.
Entre 1956 y 1972 realizó 31 cortos, entre éstos algunos premiados internacionalmente.
La relación entre Josep M. Queraltó y Tomàs Mallol se remonta a varios años atrás. Su común pasión por el cine -el primero en lo que respecta a la parte técnica y el segundo a la artística y la arqueología cinematográfica- les hizo coincidir en numerosos actos y ser ocasionales competidores en la adquisición de determinadas piezas del séptimo arte. Tomàs Mallol, conocedor de la gran colección de piezas y aparatos de Josep M. Queraltó, visitó uno de los locales que tiene en Barcelona. Fue de esos encuentros memorables e irrepetibles.
Actos impulsados por entidades como Cinema Rescat o Gent de Cinema o la Trobada del 9.5 en Calella eran puntos de encuentro de ambos coleccionistas y de intercambio de anécdotas, algunas muy entrañables –ahora con la ausencia de Tomàs Mallol más nostálgicas- que hacían referencia a esa época de pioneros amateurs que experimentaban y jugaban incansablemente con esas cámaras analógicas y esos formatos inolvidables del 8mm, el super 8, el 9.5 o el 16mm, que con los años se han convertido en un patrimonio imprescindible de todas las filmotecas del mundo.